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Lectura Digital
App Kindle GratuitaDescubra la trágica y fascinante historia del galeón S. João, una de las aventuras marítimas más dramáticas del siglo XVI. En esta primera edición de "Crónicas de Navegantes Perdidos", Bernardo Gomes de Brito narra el cruel destino del galeón que, en su viaje de regreso de la India a Portugal, enfrentó tormentas abrumadoras y un naufragio devastador.
A través de relatos detallados y emocionantes, revive la lucha por la supervivencia de los marineros y pasajeros, sus pérdidas y esperanzas, mientras se enfrentan a la inmensidad del océano y la crueldad de la naturaleza.
PRÓLOGO (del original).
Es cosa que se cuenta en este naufragio para que los hombres teman mucho los castigos del Señor y sean buenos cristianos, teniendo el temor de Dios ante sus ojos, para no quebrantar sus mandamientos. Porque Manoel de Sousa era un hidalgo muy noble y buen caballero, y en la India gastó en su tiempo más de cincuenta mil cruzados en dar de comer a mucha gente, en buenas obras que hizo a muchos hombres; al final, fue a terminar su vida, y la de su mujer e hijos, en tanta lástima y necesidad, entre los cafres, faltándole comida, bebida y vestido.
Y pasó tantos trabajos antes de su muerte, que no pueden ser creídos sino por quien lo ayudó a pasarlos, que entre los demás fue un Álvaro Fernandes, guardián del galeón que contó esto muy particularmente, a quien encontré por casualidad aquí en Mozambique en el año mil quinientos cincuenta y cuatro.
Y por parecerme historia que daría aviso y buen ejemplo a todos, escribí los trabajos y muerte de este hidalgo, y de toda su compañía, para que los hombres que navegan se encomienden continuamente a Dios y a Nuestra Señora que ruegue por todos. Amén.
Naufragio del gran galeón S. João en la tierra de Natal en el año de 1552.
Partió en este galeón Manoel de Sousa, que Dios lo perdone, para hacer este desventurado viaje desde Cochín¹, el tres de febrero del año cincuenta y dos. Y partió tan tarde por ir a cargar en Coulão², y allí haber poca pimienta, donde cargó alrededor de cuatro mil quinientas, y vino a Cochín a terminar de cargar la cantidad de siete mil quinientas en total, con mucho trabajo por causa de la guerra en Malabar³. Y con esta carga partió hacia el reino, pudiendo llevar doce mil; y aunque la nave llevaba poca pimienta, no dejó de ir muy cargada de otras mercancías, en lo cual se debía tener mucho cuidado por el gran riesgo que corren las naves muy cargadas.
1. Cochín: Centro de comercio de especias, con fuerte herencia portuguesa.
2. Coulão: Entrepósito comercial de especias del siglo XVI.
3. Malabar: Costa histórica famosa por su cultura rica en especias.